El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que puede afectar la comunicación, la interacción social, el procesamiento sensorial y la conducta. Cada persona dentro del espectro presenta necesidades y características diferentes, por lo que los tratamientos suelen requerir un abordaje interdisciplinario e individualizado.
Desde hace décadas, el cannabis medicinal comenzó usarse para el manejo de algunos síntomas asociados al autismo, especialmente aquellos vinculados con ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño, conductas disruptivas y desregulación emocional.
¿Por qué funciona el cannabis?
El interés científico se relaciona con el sistema endocannabinoide, una red de receptores presente en el cerebro y el sistema nervioso que participa en funciones como:
- regulación emocional
- respuesta al estrés
- sueño
- procesamiento sensorial
- sociabilidad
- conducta
Los cannabinoides presentes en la planta de cannabis, principalmente CBD (cannabidiol) y THC (tetrahidrocannabinol), interactúan con este sistema. Ciertas alteraciones del sistema endocannabinoide están relacionadas con síntomas observados en personas dentro del espectro autista.
Por ese motivo, el cannabis medicinal comenzó a evaluarse como una posible estrategia complementaria dentro de tratamientos integrales.
¿Qué síntomas mejoran?
Investigaciones reportaron mejoras en síntomas asociados que impactan fuertemente en la calidad de vida.
Entre los síntomas donde se observaron posibles beneficios se encuentran:
- ansiedad
- irritabilidad
- trastornos del sueño
- agresividad
- conductas autolesivas
- hiperactividad
- dificultades de regulación emocional
- conductas repetitivas en algunos casos
Se encontró que formulaciones ricas en CBD generan mejoras en sueño, interacción social y ansiedad.Algunos ensayos clínicos mostraron también mejoras en sociabilidad y percepción global de síntomas utilizando preparados fitocannabinoides con proporciones controladas de CBD y THC.
CBD y THC: diferencias importantes
El cannabinoide más estudiado en autismo es el CBD. A diferencia del THC, el CBD no produce efectos psicoactivos y suele asociarse a efectos ansiolíticos y reguladores.
En varios estudios se utilizaron extractos ricos en CBD con cantidades bajas de THC porque determinadas proporciones entre ambos cannabinoides potencian efectos terapéuticos en ciertos pacientes por el llamado Efecto Séquito.
De todos modos, las dosis, formulaciones y respuestas clínicas varían ampliamente entre personas.
¿El cannabis reemplaza las terapias convencionales?
No. El cannabis medicinal no reemplaza las terapias interdisciplinarias recomendadas para personas con TEA.
Actualmente, el abordaje del autismo continúa basándose principalmente en:
- acompañamiento terapéutico
- terapia ocupacional
- psicología
- fonoaudiología
- apoyos educativos
- estrategias de regulación conductual y sensorial
Por eso, su uso debe evaluarse de manera individualizada, dentro de un abordaje integral y siempre acompañado por profesionales capacitados.
