La ansiedad es una respuesta natural del organismo frente al estrés, pero cuando se vuelve persistente, intensa o difícil de controlar puede afectar profundamente la vida cotidiana, el descanso, las relaciones y la salud física.
En los últimos años, comenzó a usarse cannabis medicinal como herramienta terapéutica complementaria para el manejo de síntomas de ansiedad. Muchas personas reportan sensación de calma, relajación o mejor descanso al utilizar ciertos fitocannabinoides, especialmente productos ricos en CBD o CBN.
El sistema endocannabinoide cumple un rol importante en la modulación de la ansiedad y del estrés, por lo que los cannabinoides pueden influir sobre síntomas asociados a estos trastornos.
Uno de los aspectos más importantes es comprender que no todos los cannabinoides producen los mismos efectos. Vamos a explayarnos sobre los más conocidos (y que son los que se presentan en mayor concentración en la planta una vez sometida al proceso de descarboxilación): el CBD y el THC
¿CBD o THC para la ansiedad?
El CBD no produce efectos psicoactivos y es el cannabinoide más estudiado en ansiedad. Distintos trabajos científicos señalan sus efectos ansiolíticos, relajantes y reguladores del sueño en los pacientes.
El THC sí posee efecto psicoactivo y su relación con la ansiedad es más compleja. En dosis bajas, algunas personas reportan relajación o disminución de tensión. Sin embargo, dosis elevadas pueden producir el efecto contrario y aumentar la ansiedad, paranoia, taquicardia, sensación de pérdida de control, especialmente en personas con antecedentes psiquiátricos o trastornos de ansiedad severos.
Por ese motivo, muchas formulaciones medicinales destinadas a síntomas ansiosos priorizan altas concentraciones de CBD y dosis bajas de THC.
Por esta razón, desde Aurora del Plata resaltamos la importancia de la individualización terapéutica y de evitar la automedicación.
