El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que provoca episodios de dificultad para respirar, opresión en el pecho, tos y sibilancias. Aunque muchas personas logran controlar sus síntomas con medicación convencional, otras continúan experimentando inflamación persistente, crisis recurrentes o limitaciones importantes en su calidad de vida.

En los últimos años, el cannabis medicinal comenzó a investigarse como posible complemento terapéutico en enfermedades respiratorias inflamatorias, incluido el asma. El interés científico se centra principalmente en las propiedades antiinflamatorias y broncodilatadoras de ciertos cannabinoides.


¿Por qué el cannabis puede ayudar con el asma?

El sistema endocannabinoide participa en múltiples funciones del organismo, entre ellas:


  • regulación inflamatoria
  • respuesta inmunológica
  • percepción del dolor
  • equilibrio neuroquímico
  • funciones respiratorias


Los fitocannabinoides presentes en la planta de cannabis interactúan con receptores distribuidos en distintos tejidos, incluidos pulmones y vías respiratorias.

Algunas investigaciones sugieren que ciertos cannabinoides modulan procesos inflamatorios implicados en enfermedades respiratorias crónicas como el asma.


¿Qué síntomas mejoran?

Distintas investigaciones experimentales y clínicas analizan posibles beneficios complementarios sobre:


  • inflamación bronquial
  • broncoconstricción
  • ansiedad asociada a crisis respiratorias
  • alteraciones del sueño
  • estrés relacionado con enfermedades respiratorias crónicas


Algunos estudios históricos observaron efectos broncodilatadores asociados al THC, comparables temporalmente a ciertos broncodilatadores clásicos.

Investigaciones más recientes también evalúan el potencial antiinflamatorio de cannabinoides sobre el epitelio bronquial y mecanismos inmunológicos vinculados al asma. 


El humo no es recomendable en pacientes asmáticos

La vía de administración es fundamental. Uno de los puntos más importantes es que fumar cannabis no se considera una vía adecuada para personas con asma.

El humo puede irritar las vías respiratorias y empeorar síntomas asmáticos, incluso si algunos fitocannabinoides poseen propiedades potencialmente beneficiosas. 

En patologías respiratorias suelen priorizarse alternativas que eviten combustión, como:


  • aceites sublinguales
  • extractos controlados
  • formulaciones orales

Esto busca minimizar la irritación bronquial y reducir riesgos respiratorios.


CBD y THC: diferencias importantes

Los cannabinoides más estudiados en medicina son:


  • CBD (cannabidiol)
  • THC (tetrahidrocannabinol)


CBD (cannabidiol)

El CBD no produce efectos psicoactivos y se investiga principalmente por sus posibles propiedades:


  • antiinflamatorias
  • inmunomoduladoras
  • ansiolíticas

Algunos estudios indican que podría ayudar a modular respuestas inflamatorias relacionadas con enfermedades respiratorias. 


THC (tetrahidrocannabinol)

El THC sí posee efecto psicoactivo, aunque históricamente también se investigó por su posible efecto broncodilatador. 

Una investigación relativamente reciente de la Universidad Complutense de Madrid observó que un cannabinoide sintético logró restaurar alteraciones del epitelio bronquial en modelos preclínicos de asma. 


Entonces, en algunos casos, el cannabis podría evaluarse como complemento terapéutico para determinados síntomas asociados, siempre bajo supervisión profesional.