La artritis gotosa, también conocida como gota, es una enfermedad inflamatoria causada por la acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones. Los brotes suelen provocar dolor intenso, inflamación, enrojecimiento y limitación del movimiento, afectando significativamente la calidad de vida.


Aunque existen tratamientos médicos eficaces para controlar el ácido úrico y reducir las crisis, muchas personas continúan experimentando dolor crónico, inflamación persistente o dificultades para descansar adecuadamente durante los episodios agudos. En ese contexto, el cannabis medicinal comenzó a investigarse como posible complemento terapéutico para el manejo del dolor y de los procesos inflamatorios.


¿Por qué se estudia el cannabis en enfermedades inflamatorias?

El interés científico surge a partir del sistema endocannabinoide, una red de receptores presente en el organismo que participa en funciones como:


  • modulación del dolor
  • respuesta inflamatoria
  • regulación inmunológica
  • sueño
  • equilibrio neuroquímico


Los fitocannabinoides presentes en la planta de cannabis interactúan con este sistema, especialmente mediante los receptores CB1 y CB2.

Los receptores CB2 tienen una fuerte presencia en células vinculadas al sistema inmunológico y a procesos inflamatorios, motivo por el cual el cannabis comenzó a usarse en enfermedades reumatológicas y con dolor crónico.

Los fitocannabinoides más conocidos, y los más abundantes en la planta descarboxilada son el CBD (cannabidiol) y el THC (Tetrahidrocannabinol).


¿Qué síntomas podrían mejorar?

Diversas investigaciones sobre cannabis y dolor inflamatorio muestran resultados positivos respecto a la percepción del dolor y al descanso nocturno en pacientes con enfermedades reumatológicas. En estos tratamientos se suele recomendar variedades de cannabis que contengan cantidades balanceadas de CBD y THC, pero también ricos en CBN (Cannabinol) y linalool (uno de los terpenos presentes también en la planta).


¿Qué dice la evidencia científica?

Las revisiones científicas más recientes observaron:


  • reducción del dolor
  • mejora del sueño
  • menor impacto del dolor sobre actividades cotidianas
  • disminución del malestar asociado a inflamación persistente


El cannabis medicinal no reemplaza el tratamiento médico de la artritis gotosa pero puede ser una herramienta complementaria para algunas personas con artritis gotosa, especialmente en el manejo del dolor, la inflamación y las alteraciones del sueño asociadas a la enfermedad.