La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por el desgaste progresivo del cartílago articular, generando dolor, rigidez, inflamación y limitaciones en el movimiento que pueden impactar significativamente en la calidad de vida.

Aunque existen tratamientos médicos orientados a aliviar síntomas y preservar la movilidad, muchas personas continúan experimentando dolor crónico y dificultades funcionales. En ese contexto, el cannabis medicinal comenzó a usarse como complemento terapéutico para el manejo del dolor y de otros síntomas asociados a la artrosis.


¿Por qué nos interesamos en el cannabis para la artrosis?

El interés científico se relaciona con el sistema endocannabinoide, una red de receptores distribuida en el cerebro, el sistema nervioso y distintos tejidos del organismo.

Este sistema participa en funciones como:


  • percepción del dolor
  • regulación inflamatoria
  • sueño
  • equilibrio inmunológico
  • respuesta al estrés

Los fitocannabinoides presentes en la planta de cannabis interactúan principalmente con los receptores CB1 y CB2. Estos receptores también están presentes en estructuras articulares y tejidos vinculados al dolor inflamatorio y degenerativo.

Por ese motivo, el cannabis se estudia en enfermedades osteoarticulares y cuadros de dolor persistente como la artrosis.


¿Qué síntomas podrían mejorar?


  • dolor articular
  • rigidez
  • inflamación
  • alteraciones del sueño
  • ansiedad vinculada al dolor crónico
  • limitaciones funcionales

Diversos estudios científicos sobre cannabis y dolor osteoarticular reportaron mejoras moderadas en percepción del dolor y calidad del descanso en pacientes con enfermedades degenerativas articulares. 


CBD y THC: diferencias importantes

Los cannabinoides más estudiados en medicina son:


  • CBD (cannabidiol)
  • THC (tetrahidrocannabinol)

CBD (cannabidiol)

El CBD no posee efectos psicoactivos y es uno de los compuestos más investigados por sus posibles propiedades antiinflamatorias, analgésicas y relajantes.

Muchas formulaciones medicinales orientadas a dolor crónico priorizan concentraciones elevadas de CBD, especialmente en pacientes sensibles a los efectos psicoactivos del THC.


THC (tetrahidrocannabinol)

El THC sí posee efectos psicoactivos, aunque también se estudia por sus posibles propiedades analgésicas y relajantes musculares.

En algunos pacientes, formulaciones balanceadas de THC y CBD podrían ayudar a mejorar el descanso nocturno y disminuir la percepción de dolor persistente incluso más que formulaciones que sólo tienen CBD, esto por el famoso “Efecto Séquito”.

Sin embargo, el THC requiere mayor control médico debido a que dosis elevadas pueden generar:


  • mareos
  • ansiedad
  • somnolencia



Enfatizamos la importancia de evitar la automedicación, especialmente en adultos mayores o pacientes que utilizan múltiples medicamentos analgésicos y antiinflamatorios.

La supervisión médica permite ajustar dosis y minimizar riesgos, y nuestro equipo médico está a tu disposición para resolver dudas.