La depresión es uno de los trastornos de salud mental más frecuentes a nivel mundial. Puede afectar el estado de ánimo, la energía, el sueño, la motivación y la capacidad de disfrutar actividades cotidianas. En muchos casos, también se acompaña de ansiedad, alteraciones cognitivas, dolor físico y aislamiento social.

Por supuesto que el cannabis no debe entenderse como una “cura” para la depresión ni como reemplazo de tratamientos psicológicos o psiquiátricos, sino como una posible herramienta complementaria y siempre bajo indicación y supervisión profesional.


¿El cannabis puede ayudar en la depresión?

El sistema endocannabinoide es una red de receptores presente en el cerebro y el sistema nervioso que participa en funciones como:


  • regulación emocional
  • respuesta al estrés
  • sueño
  • motivación
  • memoria emocional
  • equilibrio neuroquímico


En la planta hay más de 120 fitocannabinoides que interactúan con este sistema. Y sus efectos varían según si pasaron por descarboxilación u oxidación. Los dos compuestos más estudiados son:


  • CBD (cannabidiol)
  • THC (tetrahidrocannabinol)


El sistema endocannabinoide tiene un rol importante en la homeostasis emocional, motivo por el cual comenzó a investigarse su posible relación con trastornos del ánimo.


CBD y THC: diferencias fundamentales

Uno de los puntos más importantes es comprender que no todos los cannabinoides producen los mismos efectos y que las respuestas pueden variar mucho entre personas.


CBD (cannabidiol)

El CBD no posee efectos psicoactivos y es el cannabinoide más investigado en salud mental. Algunos estudios preliminares sugieren posibles propiedades:


  • ansiolíticas
  • reguladoras del estrés
  • antiinflamatorias
  • moduladoras del sueño

El CBD tiene potencial terapéutico en algunos síntomas de ansiedad y depresión.


THC (tetrahidrocannabinol)

El THC sí produce efectos psicoactivos y su relación con la depresión es más compleja.

En algunas personas puede generar relajación o sensación transitoria de bienestar, pero también puede aumentar:


  • ansiedad
  • apatía
  • alteraciones cognitivas
  • dependencia
  • síntomas depresivos en usos prolongados o altas dosis


Las revisiones científicas más recientes muestran que el consumo frecuente de cannabis con alto contenido de THC se asocia a mayor riesgo de síntomas depresivos o riesgo de paranoia en determinados grupos poblacionales. Por eso, el cannabis medicinal debe ser parte de un abordaje integral, individualizado y supervisado profesionalmente.