La trazabilidad es uno de los pilares fundamentales de nuestro trabajo. Cada elaborado de cannabis que desarrollamos puede ser seguido y verificado desde su origen hasta el producto final, garantizando control y seguridad en cada etapa.
Este proceso comienza con la selección y control de la genética, continúa con el cultivo, la cosecha y el secado, y se extiende a la supervisión rigurosa de los métodos de extracción, formulación y envasado.
Nada queda librado al azar: cada paso es documentado, evaluado y ajustado según protocolos internos.
Además, cada lote de resina obtenida es analizado en laboratorios externos independientes, donde se estudia su perfil completo de fitocannabinoides, terpenos y flavonoides para conocer con precisión la composición de cada lote y, a partir de esa información, permitirnos adecuar cada producto a la formulación indicada por los médicos tratantes y adaptar el producto final a las necesidades particulares de cada paciente.
